LA PRECARIZACIÓN LABORAL Y LOS NUEVOS PROFESIONALES (V). Residentes resistentes.

Hace algo más de un año (siendo R4) preparé este texto reflexionando en voz alta sobre cómo percibía que afectaba la precariedad laboral a la formación especializada. También, pedí ayuda a otros residentes y a tutores para que la visión fuera algo más amplia. A día de hoy, la situación parece no haber cambiado mucho, ¿o sí? El texto decía así…

A cuatro meses de finalizar mi período de residencia de Medicina de Familia y Comunitaria en Granada; tras vivir dos años de rotaciones hospitalarias, a punto de cumplir otros dos entre mi Centro de Salud y rotaciones externas, llevar 176 guardias realizadas y haber visto muchas formas de trabajar distintas, me dispongo a escribir sobre cómo creo que la situación que he descrito por la que está pasando el Sistema Nacional de Salud nos afecta a las residentes.

Escribiría intentado explicarle a alguien ajeno a este mundo cómo aun queriendo ser médica de familia la precariedad se puede interponer en el camino. Intentaría explicarle cómo el hecho de tener trabajo medio-asegurado durante cuatro años tras acabar la carrera y aprobar un examen MIR genera una estabilidad laboral temporal en situaciones a veces muy penosas y una gran carga emocional a la que hay que ir adaptándose para sobrevivir. A la vez, le hablaría de que a pesar de todo disfrutamos mucho, aprendemos y compartimos porque hay un algo dentro de cada cual que nos empuja a ello y porque para eso hemos llegado hasta aquí.

Le hablaría de la saturación de las consultas y de la falta de tiempo de adjuntos para dedicarnos en horario laboral, de la vocación y dedicación de muchas de sus trabajadoras gracias a las cuales la sanidad pública se mantiene, de cómo la falta de sustituciones es suplida con nuestro trabajo (con lo que al arrimar el hombro favorecemos que el día de mañana no nos vayan a contratar porque habrá otros residentes salvando la situación). También le contaría sobre la orientación de cursos y másteres que hacemos para conseguir puntos en la bolsa y no para formarnos en algo que nos interese, de la soledad en las guardias de Urgencias y de la incertidumbre… Le explicaría que ya sabíamos a dónde íbamos (más menos que más) y que a pesar de todo, decidimos embarcarnos en esta aventura y hacernos residentes resistentes resilientes, generando mecanismos de defensa que luego le explicaría.

Pero, pensando en si esa era mi percepción o era una percepción general, decidí lanzar una pregunta al vuelo a residentes y tutores: ¿Cómo crees que la situación actual de precariedad laboral afecta a la formación de residentes? Grabamos cuatro de las entrevistas, y en un audio recogimos alguno de los testimonios

La R.A.E. define la resiliencia como la “capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado o situación adversos”, y adaptándonos al medio estamos día a día. Para ello, creamos espacios de debate, nos organizamos en grupo para autoformarnos, nos aprovechamos de cualquiera que esté dispuesto a dedicarnos un tiempo, e intentamos hacer visible la situación de la sanidad y la nuestra para así sentar las bases generadoras de cambio. Tranquilas, que vamos despacio porque vamos lejos.

 

Texto: Blanca Valls Pérez. Médica de familia y comunitaria en Beas de Granada (Granada)

Con la colaboración de: Federico Jiménez, Adrián Cardo, Carlos Navarro, Cristina Barrios, Víctor de Diego, Lola y Luci.

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