Resumen Encuentro Virtual La Cabecera 28/11/20

1a parte 10:00 – 11:30 ¿De dónde venimos? Algunos proyectos (y los que están por venir)

Asistentes: 70 sesiones online desde Granada, Lanzarote, Madrid, Bilbo, Lugo, Donostia, Londres, Andorra de Teruel, Sants, Mallorca, Barcelona, Zaragoza, Málaga, Pamplona /Iruña, Logroño…

Damos la bienvenida a todas las personas conectadas e inscritas; la respuesta ha desbordado todas nuestras expectativas e intentaremos que sea lo más participativo posible. Este encuentro surge como continuación del que tuvimos en Valencia en Febrero de este año, como modo de compartir qué ha sucedido en cada territorio, retomar los proyectos que teníamos en marcha y vernos de nuevo. Con la preparación, nos dimos cuenta de la necesidad compartida de poner en común la situación de la Atención Primaria y tejer alianzas con este resultado: 180 personas inscritas. Conscientes de la dificultad de organizarnos tantas personas en modo online, planteamos este encuentro como un lugar donde compartir, conectar con gentes cercanas y coger fuerzas para continuar.

Empezaremos contando dos de los proyectos que La Cabecera tiene en marcha: el Cabezator y la campaña #YoMeFormo.

El Cabezator ​es un recurso para facilitar la elección de centro de salud en el periodo MIR. Se trata de cuestionarios rellenados por residentes de los diferentes centros que posteriormente se suben a un mapa interactivo. Agunos de los ítems que aparecen son la formación, la comunitaria, el personal, la atención a la mujer etc. junto con un correo de contacto y la fecha en la que fue rellenado el formulario. Animamos a todas las asistentes a completarlo, actualizar la información en sus centros y dar la herramienta a conocer para que cada vez sea más representativa y útil para lxs residentes que se incorporan.

La campaña ​#YoMeFormo surge de las Jornadas Osatzen 2017 en el marco de la charla “(De)formación médica e industria”. En ese contexto, se grabó un ​Noticiero recogiendo las actitudes hacia la industria farmacéutica, se elaboró un ​Decálogo para una formación independiente y de calidad (una ​editorial de AMF posterior llevaría el mismo título) y un manifiesto sobre ​Formación Universitaria y ​Formación Médica Continuada​. Tomando como punto de partida la evidencia científica de que la promoción farmacéutica repercute negativamente en la prescripción y la salud de lxs pacientes, así como el comienzo temprano de esta relación desde la etapa universitaria, pensamos en la campaña #YoMeFormo como un modo de promover una formación sanitaria independiente de la industria y de visibilizar aquellxs profesionales y entidades comprometidxs con la transparencia y la calidad formativa. Es decir, crear un sistema de certificación de calidad independiente para visibilizar y poner en valor los beneficios clínicos, asistenciales y en última instancia, para la salud de la población. El modo de obtener el certificado es rellenar un formulario según el ítem para acreditar (congreso/curso, presentación, consulta, centro de salud/servicio hospitalario) y cumplir los requisitos. Según la puntuación podrá obtener o no el certificado y en cualquier caso, se ofrecerá bibliografía para continuar indagando en el tema. Las tareas que quedan pendientes en la campaña es definir el listado de colectivos, seleccionar las referencias bibliográficas y preparar el lanzamiento de la campaña (fecha, mensaje en redes etc.). Cualquier sugerencia o manos que quieran añadirse son bienvenidas.

Las aportaciones durante la sesión sugieren mapear en los diferentes espacios docentes las actitudes hacia la formación patrocinada por la industria e incluir un apartado sobre formación independiente en el formulario del Cabezator. Además, se insiste en cómo llegar a más personas aparte de las ya convencidas e involucrar a quien no cumpla los requisitos del certificado, planteándolo como una herramienta de reflexión y formación, no de culpabilización. En esta línea, destacamos la importancia de aprovechar la rotación por especialidades hospitalarias para compartir sesiones y evitar quedarnos en el ámbito de la Atención Primaria.

Se comparten algunas experiencias sobre normativa al respecto: en Ecuador se ha prohibido la prescripción por marca comercial y existe una regulación directa que prohíbe el acceso de visitadores médicxs a los espacios públicos; en Euskadi han aprobado ​una orden para limitarlo. En otros centros sanitarios lxs visitadores sólo pueden acceder a una zona y van aquellxs profesionales con interés.

Algunas dificultades percibidas tienen que ver con las “aguas arriba”: Gerencias de Atención Primaria instando a recibir visitadores, escasos recursos formativos públicos (¿cómo conseguir formarnos con calidad? ¿qué medios tenemos?; la formación no puede quedar en el ámbito de la militancia, se necesita presupuesto), programas formativos que exigen la participación en congresos financiados por la industria…

Algunas fortalezas encontradas están relacionadas con que cada vez más gente está sensibilizada (como ejemplo, en la huelga MIR Cataluña de reclamó la asistencia a congresos de formación independiente), existen ejemplos de regulación “aguas arriba” no tan lejanos que funcionan (y contribuyen a evitar la sobrecarga individual de ir contracorriente), el objetivo es mejorar la calidad asistencial (es difícil oponerse a ello de forma directa cuando cada vez más evidencia lo demuestra) y la evidencia indica que la formación a estudiantes se recibe como necesaria y beneficiosa y fomenta actitudes críticas hacia la industria.

En relación con esto último, se comenta la importancia de tejer alianzas con Universidades y asociaciones de estudiantes, pues conforme va pasando el tiempo en la formación sanitaria, más difícil es fomentar este tipo de actitudes y menor interés hay en ello. Otros lugares hacia los que apuntar para difundir la información es a los pacientes (y las asociaciones sin conflictos de interés, las mesas en defensa de la sanidad pública etc), la población (con ejemplos concretos como la Fundación Civio), , involucrar a las Unidades Docentes (ampliando el formulario para que puedan rellenarlo y obtener el certificado), las instituciones de Salud Pública y de revisión de evidencia como el BITN, CADIME, Infac, Osakidetza… y las Sociedades científicas.

Además de abordar de manera transversal el problema, resaltamos la importancia de trabajar en red; tener un grupo de personas que se apoyen y se conozcan. A nivel individual se puede reconocer su labor “certificando” su consulta y el hecho de que haya un logo en una puerta puede desencadenar que otras compañeras o pacientes se interesen y pregunten (¿qué significa ese cartel? ¿por qué mi doctora lo tiene y el de enfrente no?).

Desde esta red que se está empezando a formar invitamos a quienes estén interesadas en participar tanto en el Cabezator como en #YoMeFormo.

2a parte 12:00 – 13:30 ¿Cómo seguir formándonos?

Los espacios formativos de la Cabecera más visibles en estos últimos años, aunque no los únicos, han sido los congresos. La calidad del contenido ha sido muy alta, pero el esfuerzo que requieren es muy grande. Estamos pensando cómo mantener espacios formativos en otros formatos.

En este sentido se propone el “espacio informativo La Cabecera” Se trataría de hacer un espacio mensual online de unos 40 minutos en que se traten temas relevantes para la AP. Se podría recurrir a los doctorados o trabajos de fin de máster para el contenido que además no consiguen la difusión que deberían. En este sentido se podría hacer un formato expositivo de 20 minutos y otro posterior de debate. Se plantea iniciarlo en Enero.

Se abre un debate en el que se comparten diferentes propuestas docentes, muchas surgidas durante la residencia tras observar grandes vacíos en este sentido. También se propone compartir los trabajos de fin de residencia.
Coinciden varias personas de diferentes puntos del territorio en que la formación al margen de congresos (con días específicos para acudir) queda relegada a lo voluntario, no se suelen contemplar espacios formativos en lo laboral. A veces se consigue que estos espacios se puedan dar dentro de la jornada laboral, normalmente por el apoyo de un organismo superior como las UDM. Pero la mayoría han desaparecido con la pandemia.
En otros países (nos hablan de Uruguay y Reino Unido) sí que los contratos suelen incluir horas de formación durante la jornada laboral.
Parece que la formación es un derecho ya reconocido pero que no se está aplicando.
En algunas zonas, rurales y aisladas a pesar de la voluntad por parte de la UDM de ofrecer estos espacios se carece de recurso, por ejemplo para hacer investigación de calidad.Se plantea si quizás desde la cabecera se podría por ejemplo ofrecer temas y recursos para los trabajos de fin de residencia.
En zonas urbanas superpobladas es la presión asistencial, precarización laboral y escasez de recursos humanos lo que dificulta la formación e investigación.
Se propone la creación de una red de investigación que sirva para democratizar recursos que se tengan entre diferentes nodos, donde se compartan recursos y formación. Lo virtual facilita mucho este tipo de espacios porque permite ampliar la red a pesar de la distancia física.
En este sentido existen ya redes de investigación en atención primaria en varias comunidades, algunas de las participantes forman parte de ellas y la cabecera podría hacer de enlace para aquellos que quieran participar. Se propone aprovechando el espacio del cabezator de rotaciones externas, meter unidades de investigación diversas que conozcamos. Se podría hacer un banco de recursos.

3a parte y debate final 17:00 – 19:00 ¿Qué nos apetece hacer?

Revisando los datos sociodemográficos de lxs participantes en el encuentro observamos que la mayoría son MIR/postgradistas, seguidos de médicxs de familia y comunidades, han participado algunas enfermeras de AP, salubristas, una pediatra, médicx general y médica AP jubilada. La mayoría con contratos temporales o de formación sanitaria especializada, unxs pocxs con plaza indefinida u otras modalidades de contrato. Lxs participantes se encuentran muy repartidos por todo el territorio del estado español y algunas personas se conectan desde Londres, París, Ecuador y El Salvador.

La percepción general es que la situación de la atención primaria es mala, lo lleva siendo los últimos años y la pandemia la ha empeorado más aún. Hay diferencias en función de lo desbordado que se ha visto el sistema entre unos sitios y otros.

En cuanto a las barreras para la prácica de AP las más frecuentemente identificadas son inaccesibilidad, teleconsulta, sobrecarga y burocracia. Todas contribuyen a la sensación de desvalorización y desmotivación entre lxs profesionales, y a la sensación de desatención por parte de lxs pacientes. Distinguiéndose dos perspectivas: el malestar sentido y las barreras percibidas, lo profesional de puertas para dentro (el trabajo, los equipos, …) y de puertas afuera.

Entre lxs participantes se crea debate tras la exposición de estos datos. Parece claro que debemos aprender de otras luchas, darle la vuelta y pensar las barreras desde el punto de vista de la accesibilidad. Aunque la percepción general es que ha disminuído cuando se revisan los datos parece que no siempre es así, y no en todos los sitios. En zonas más rurales las cifras indican que desde el verano se ha recuperado la normalidad en la atención. Aún así, la atención parece cada vez menos reflexiva y más alejada de los atributos de la atención primaria. Como contrapunto parece que la pandemia también ha dado espacio para más autogestión de muchos centros de salud, con experiencias interesantes que quizás se pueden implementar más allá de la situación actual.

Las propuestas de mejora pasan por la desburocratización y el aumento de recursos humanos. En muchos territorios hay gente trabajando en ellas, con propuestas muy trabajadas. Se habla de plataformas vecinales, concentraciones, negarse a doblar, movilizaciones MIR, acciones de marea blanca, AP se mueve, Yorenuncio, Bastaya, rebelioAP, FOCAP, LaCapçalera, AP en marcha, …

Se abre el debate en torno a ¿qué nos apetece hacer?

Desde Euskadi nos hablan de la experiencia de un grupo extenso de eventuales, que han conseguido poder ser interlocutores directos con la gerencia y conseguir mejoras desde lo laboral a lo económico. Desde Madrid se comparte la experiencia de AP se mueve. Ambas centradas en lxs medicxs de familia. Parece importante diferenciar medicina de familia y atención primaria, y ser conscientes de que mientras la perspectiva no sea intersectorial e incluya a todxs lxs agentes implicados en la AP, no será una lucha primarista.

En este sentido, y dado que parece claro que gran parte de la atención primaria que no tenemos está condicionada por las condiciones laborales que tampoco tenemos , se plantea reivindicar lo laboral más allá de la profesión. Nos gustaría conseguir una estructura que permita a la atención primaria ser fiel a sus pilares y esto no sea algo relegado a la militancia. Nos preguntamos si un sindicato podría dar respuesta a esto.

Se cierra el encuentro manteniendo abierta la posibilidad de que aquellxs participantes que esten interesados se unan a los diferentes grupos de trabajo propuestos mediante el formulario adjunto. ¡Gracias!

 

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